XAVIER ROBERSON, EL JUGADOR MÁS VALIOSO DE LA FINAL

Titanes de Barranquilla se coronó campeón de la Liga Profesional de Baloncesto venciendo en una histórica final a Warriors de San Andrés. Pese a que la labor de varios jugadores fe muy importante para la consecución del título el que más se destacó fue su armador Xavier Roberson.

El jugador estadounidense nacido en Houston, Texas, fue el encargado de liderar al equipo de Barranquilla a su primer título en el baloncesto colombiano y acabó una sequía de campeonatos de 20 años para esta ciudad.

Roberson fue el capitán del equipo y el encargado de plasmar las instrucciones de Tomás Díaz en el maderamen. Sus  principales fortalezas fueron su tiro de tres puntos, su insistencia en atacar el aro para ir a la línea de tiros libres y su liderazgo en cancha en una serie que exigió toda la fortaleza mental de los jugadores.

El exjugador de la universidad de South Alabama del baloncesto colegial estadounidense empezó de gran manera su participación en la final con 29 puntos, incluyendo 7 aciertos en 14 de tres puntos. Sin embargo esta actuación no fue suficiente para darle la victoria a su quinteto.

Después de es brillante presentación, el técnico Víctor Hooker planteó una defensa enfocada en el armador (8 puntos) con la que logró controlarlo pero le dio espacios a los jugadores internos, Mike Sneed y Troy Jones, que en ese encuentro lideraron la ofensiva para lograr la primer victoria de un visitante en San Andrés.

En el tercer partido, Roberson volvió por sus fueros y lideró a su equipo en el histórico encuentro en el que los Titanes remontaron una diferencia de 7 puntos en el último minuto del partido. El armador terminó con 37 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias y 2 robos. Desde la línea del tiro libre convirtió 17 de 19 intentos (89%) para hacer un aporte fundamental para esta victoria.

El nativo de Houston tuvo un gran arranque en el cuarto partido pero poco a poco se fue apagando y terminó con 14 puntos. Al armador no pudo ser factor en la segunda mitad y el aro se le cerró.

Pero Roberson se reivindicó en el quinto y aportando un poco de todo fue fundamental para la victoria y el título. Con 17 puntos, 10 rebotes, 6 asistencias y 3 robos, el 23 llenó la planilla y dejó su impronta en sus libros de historia del baloncesto nacional.

El armador tuvo promedio de 21 puntos, 6,2 rebotes, 3,6 asistencias y 2 robos en la final. En cuanto a la temporada tuvo una media de 21,1 puntos, 5,6 rebotes, 3,4 asistencias y 1,45 robos.

Antes de venir a Colombia, Roberson había jugado en Alemania y México como profesional. Su llegada se produjo gracias a la cercanía con Mike Sneed, ambos son nativos de Houston.